El sector del textil usado vive un colapso sin precedentes en Europa, y Baleares no es ajena a ello. La moda ultrarrápida ha inundado los contenedores de prendas de tan baja calidad que no pueden reutilizarse ni reciclarse, lo que obliga a tratarlas como residuo y dispara los costes de gestión ambiental. Los mercados de segunda mano están saturados de excedentes mientras los costes de recogida, transporte y tratamiento no paran de crecer. Una situación que pone en riesgo directo la viabilidad de las entidades sociales de inserción que llevan décadas gestionando este servicio sin cobertura económica suficiente por parte de las administraciones. Así lo ha denunciado este lunes REAS Baleares, la Red de Economía Alternativa y Solidaria, durante la presentación de su memoria anual.
La entidad, que agrupa a 13 organizaciones, generó 27,4 millones de euros de actividad económica en 2025, un 17% más que el año anterior, y mantuvo 558 puestos de trabajo vinculados a la inserción laboral de personas en riesgo de exclusión. Sin embargo, advierte de que este crecimiento no puede sostenerse si las administraciones no asumen los costes reales del servicio de recogida y tratamiento del textil usado.
REAS Baleares reclama avanzar hacia un sistema de financiación basado en la responsabilidad ampliada del productor y la implantación de licitaciones públicas reservadas para entidades de economía social. Paralelamente, ha lanzado una campaña de sensibilización ciudadana para reducir el consumo innecesario y fomentar la reutilización y el reciclaje a través de las entidades de inserción.