Palma |
Este nuevo modelo, ha cambiado estéticamente a demanda de los caleseros de Palma respecto a los modelos que implantó la misma empresa en Alcudia, con las que según su responsable Toni Mira, los caleseros de Alcudia han facturado "más del triple".
Pese a las reticencias de parte del sector en la capital balear, desde la empresa aseguran que más de 10 de las 28 calesas con licencia han mostrado interés, con lo que llegarían al mínimo necesario para implantarlas.
Mira ha destacado además que estas calesas "mejoran la salubridad de las calles" y no implican todos los costes derivados de los animales. Ahora, tanto la empresa como los caleseros están en conversaciones con el ayuntamiento de Palma, han dicho, para estudiar posibles subvenciones.
En este sentido, Benancio Vargas, uno de los caleseros interesados en este tipo de carruajes, ha apuntado que ganarían en “calidad de vida” con este cambio, aunque ha insistido en que el coste y la burocracia harán más lenta la transición.