Infraestructuras

Onda Cero visita el edificio "repleto de deficiencias" desde el que se imparte justicia en Ibiza

El presidente del Tribunal de Instancia de Ibiza, Sergio González, ha acompañado a Más de Uno Ibiza y Formentera en un recorrido por la sede judicial de Ibiza situado en la Plaza de sa Graduada de la capital de la isla para explicar a todos los oyentes las graves deficiencias estructurales y de mantenimiento que afectan al funcionamiento diario de los cerca de 250 funcionarios que trabajan allí.

Manu Gon

Illes Baleares |

Más de Uno Ibiza y Formentera ha visitado con su micrófono verde y en compañía del presidente del Tribunal de Instancia de Ibiza, Sergio González, el edificio principal de la sede judicial de la isla en la Plaza de sa Graduada de la capital de la isla y poder contar en primera persona las graves deficiencias estructurales y de mantenimiento que afectan a los más de 250 funcionarios que trabajan diariamente allí.

No en vano, durante la visita, González ha señalado numerosos problemas que van desde humedades y filtraciones hasta ascensores averiados, espacios sin terminar y la reciente pérdida del único informático del edificio, confirmando con una leve sonrisa de decepción "que el lugar donde se imparte justicia está repleto de deficiencias que la ciudadanía no conoce".

Sergio González, en la puerta del Tribunal de Instancia d'Eivissa | Redacción

Para empezar, el magistrado ha mostrado la parte del inmueble, a la izquierda de la fachada principal y que linda con la Calle Castilla, "que permanece diáfana desde hace años, pese a que debía albergar los juzgados de primera instancia actualmente ubicados en el CETIS y que como aún no se ha terminado aunque el plazo era en 2020 está provocando que se dupliquen servicios y que se paguen alquileres innecesarios que al final pagamos todos los ciudadanos".

Al mismo tiempo, uno de los puntos más preocupantes es el ascensor destinado al traslado de detenidos, averiado desde hace más de un año y que según González "a pesar de que es clave para subir a los presos desde los calabozos, sigue roto desde hace más de un año y sin fecha de reparación, lo que está comprometiendo la privacidad y seguridad de las diligencias".

Imagen de los años en la fachada del edificio | Redacción

Por otro lado, el recorrido ha evidenciado daños en el exterior de la fachada por los balonazos de los niños que juegan en el lugar, fallos en el aire acondicionado que tardan muchísimo en arreglarse por problemas con las contratas y por las dificultades para encontrar empresas que asuman reparaciones o humedades recurrentes en despachos judiciales "porque cada vez que llueve, rebosan tuberías y el agua sale por los despachos".

Y finalmente, a todo esto se une "la falta de personal técnico y administrativo como la eliminación del único informático que había, los problemas en el engranaje y, sobre todo, la falta apoyo institucional".