Illes Balears |
El taller de bicicletas y estampación de la tienda que tiene Decathlon Ibiza en Puig d'en Valls se ha convertido estos días en un espacio lleno de sonrisas, aprendizaje y oportunidades gracias al proyecto conjunto que ha puesto en marcha la gran superficie junto a los trabajadores de Ibiza Inclusion para que estos últimos puedan formarse, trabajar cara al público y demostrar su enorme talento y humanidad.
Más de Uno Ibiza y Formentera ha acudido hasta allí con el micrófono verde y en el lugar ha descubierto este proyecto tan original que ha bautizado la coordinadora de Ibiza inclusiva, Cova Arroyo, como un proyecto en el que "tu camiseta puede cambiar vidas" y en el que se combinan, por un lado, el taller de reparación de bicicletas y la estampación en vinilo de camisetas y botellas generando en los participantes "una experiencia real de inserción ya que les permite trabajar de cara al público, aprender técnicas nuevas e integrarse en un entorno laboral real"
No en vano, el ambiente que hay entre trabajadores de Decathlon y el equipo de Ibiza inclusiva contagia alegría, empezando por Jaume, un joven que ya se ha convertido en un clásico del programa por sus chistes y que hoy volvió a dejara el listón muy alto con el primero de ellos... "Juanito iba a montar en bicicleta y quería dar tres vueltas, en la primera le dijo a su madre... Mira, mamá, sin manos… en la segunda le dijo... mira, mamá, sin piernas… y ya al final... mira, mamá, sin dientes".
A su lado, Sonia, la chica de la sonrisa permanente que ilumina cualquier espacio en el que está, aseguró que sonríe muchísimo "porque estoy muy feliz con lo que hacemos aquí" y porque seguro mi madre escuchará la radio... mientras que Lula, ya se ha convertido en una experta atendiendo a los clientes como si llevara toda la vida trabajando en Decathlon.
Sin embargo, el proyecto no sería posible sin Biel, responsable de Decathlon Ibiza, que destaca que la tienda quiere ser mucho más que un comercio y que "al ser la única superficie de este tamaño en la isla tenemos una responsabilidad social que nos lleva a que la experiencia de compra vaya acompañada de experiencias deportivas y también sociales y en este caso el proyecto es un win-win para todos".
Y ojo que la visita terminó, como no podía ser de otra manera, con otro chiste de Jaume:
—¿Qué le dice un pez a otro pez?
—Nada.
Un broche perfecto para un proyecto que, efectivamente, nada a favor de una Ibiza más inclusiva, más humana y más justa.