Illes Balears |
El stand del Consell d'Eivissa en Madrid Fusión pone el foco en aquellos productos que representan su riqueza gastronómica más auténtica. En esta ocasión, la miel ha sido la gran protagonista, un producto artesanal estrechamente vinculado a la naturaleza y a la biodiversidad de la isla.
Durante una entrevista en Onda Cero, Carmen Sánchez, coordinadora de Turismo del Consell d’Eivissa, ha explicado que la miel es uno de los productos ibicencos menos conocidos fuera de la isla, pero también uno de los más singulares. De hecho, se trata del único producto de Ibiza que cuenta con denominación de origen Protegida, un sello que garantiza su calidad y singularidad.
Sánchez ha destacado que no existe una única miel de Ibiza, sino dos grandes variedades diferenciadas por la época del año. La miel de otoño o invierno, más oscura, incorpora flor de algarrobo y presenta un sabor intenso, mientras que la miel de primavera es más clara y aromática, con notas de lavanda, tomillo y otras flores silvestres. Esta diversidad es consecuencia directa de la flora de la isla y del trabajo de los apicultores.
Actualmente, entre ocho y diez productores elaboran miel en Ibiza, en su mayoría pequeñas producciones familiares y artesanales. No todos cuentan aún con la certificación de denominación de origen protegida, aunque cada vez son más los apicultores que adaptan sus procesos para cumplir con los requisitos exigidos. Una actividad que, además, hunde sus raíces en la historia de la isla, como demuestran las antiguas construcciones tradicionales destinadas a albergar colmenas.
La presencia de la miel en Madrid Fusión está despertando la curiosidad de los visitantes, que se sorprenden al descubrir una Ibiza alejada del tópico de ocio nocturno. “No se esperan estos sabores, pero quedan gratamente satisfechos”, asegura Sánchez, quien ha destacado en Onda Cero la buena acogida que están teniendo los productos ibicencos.
Además de su valor gastronómico, la miel encaja en la estrategia de promoción de un turismo más sostenible y consciente. Algunas explotaciones apícolas ya ofrecen visitas a las colmenas, convirtiéndose en un atractivo más para quienes buscan conocer la isla desde una perspectiva diferente y fuera de temporada.
Carmen Sánchez ha animado a residentes y visitantes a probar este producto único y a llevarse un bote como recuerdo. “Cuando uno viaja tiene que degustar lo típico del lugar, y no se puede venir a Ibiza sin probar su miel”, concluyó, recordando que lo pequeño también puede tener un enorme valor.