Lea Leuzinger: "Es voluntaris de sa Badía no solo hacen vigilancia marina sino que reciben educación ambiental y concienciación"
La coordinadora de la plataforma Salvem Sa Badía ha explicado en Más de Uno Ibiza y Formentera cómo el programa Es Voluntaris de sa Badia pensado para jóvenes de la isla combina educación ambiental, vigilancia del fondeo y estudios de biodiversidad durante todo el verano
Illes Balears |
La coordinadora de la plataforma ciudadana y ecologista Salvem sa Badia, Lea Leuzinger, ha explicado en Más de Uno Ibiza y Formentera los detalles de la cuarta edición del programa Es Voluntaris de sa Badia, una iniciativa que este verano reúne a una treintena de jóvenes "con el objetivo de proteger el litoral de Ibiza, concienciar a los navegantes y fomentar el conocimiento del medio marino".
Concretamente, Leuzinger ha asegurado que el proyecto, desarrollado en colaboración con el Club Náutico de Sant Antoni y en la que también participa cada día la educadora ambiental, bióloga y dive master Elisa Langley, ofrece "durante seis semanas formación gratuita a adolescentes que participan en tareas de vigilancia ambiental, estudios de biodiversidad y educación sobre la conservación de la posidonia porque la idea es concienciar allí donde el terreno es más fértil y que no es otro que la juventud".
Además, la responsable de Salvem sa Badia ha confirmado "que no solo se hace vigilancia sino mucha educación ambiental y sensibilización" ya que el programa combina sesiones teóricas sobre seguridad náutica, especies protegidas y buenas prácticas medioambientales con salidas diarias al mar, que los jóvenes aprenden a identificar praderas de posidonia, realizan estudios de biología marina mediante fotografía submarina y snorkel y colaboran en el control del fondeo de embarcaciones utilizando un mirafondo para comprobar dónde descansa el ancla y que además, dialogan directamente con los navegantes para informarles sobre la importancia de evitar el fondeo sobre posidonia, el correcto tratamiento de las aguas grises y negras y la normativa vigente dentro de la reserva natural.
Sin embargo, también ha reconocido que todavía queda un importante trabajo por delante para proteger este ecosistema, recordando que el pasado verano aproximadamente la mitad de las 172 embarcaciones inspeccionadas estaban fondeadas sobre posidonia y por eso ha hecho un llamamiento para "seguir trabajando en la prevención y en la información, tanto con los navegantes como con las empresas de alquiler de embarcaciones" y en este sentido también ha recordado que gracias una subvención del Ministerio de Agenda 2030, "el objetivo de esta edición pasa por revisar entre 250 y 300 embarcaciones antes de finalizar julio, reforzando así la labor que también desarrolla el servicio oficial de vigilancia de la posidonia".
Por último, la coordinadora de la plataforma ha destacado el importante aprendizaje que adquieren los jóvenes durante esta experiencia, tanto desde el punto de vista ambiental como personal "ya que además de conocer la biodiversidad marina y las técnicas básicas de investigación científica, los participantes asumen responsabilidades propias de la navegación, descubren de primera mano la necesidad de proteger un ecosistema declarado Patrimonio Mundial y quieren repetir para siguientes ediciones".