Javier Serapio: “Escribo por amor a Ibiza y al mar; si no lo hiciera, me haría daño por dentro”
El escritor ibicenco participó junto a Joan Bonet en una tertulia literaria en el programa Más de Uno Ibiza y Formentera de Onda Cero.
El programa Más de Uno Ibiza y Formentera, conducido por Agustín, acogió una tertulia literaria con los escritores Javier Serapio —autor de “Llagas de sal” y “Hechizos de mar”— y Joan Bonet, creador de “Amílcar, el gran navegante fenicio”. Ambos compartieron reflexiones sobre la escritura en Ibiza, la difusión del libro local y los desafíos de publicar desde una isla.
Durante la conversación, Serapio aseguró que escribir desde Ibiza tiene ventajas, ya que el contacto con el entorno y la cercanía del público hacen que el proceso sea más auténtico, aunque trascender más allá de la isla resulta costoso y complejo. “El inicio en Ibiza puede ser más sencillo si el libro tiene calidad, pero salir fuera requiere un esfuerzo enorme y un apoyo que las editoriales locales no siempre pueden asumir”, explicó el autor, quien también destacó la importancia de los clubes de lectura como herramienta cultural y social: “Un club de lectura no solo estimula el pensamiento crítico, también une a las personas”.
Por su parte, Joan Bonet comentó que su obra busca “despertar el interés por el mundo fenicio” y que su experiencia de publicación ha sido positiva gracias a la cercanía con los lectores. “Escribir en una isla no es un obstáculo, pero sí supone un esfuerzo mayor para difundir y dar a conocer los libros fuera de ella”, afirmó. Bonet anunció además nuevas presentaciones de su libro en Cartagena, después del éxito obtenido en Canarias y Mallorca.
Ambos autores, que publican con Melcart Editorial, coincidieron en la necesidad de mantener la independencia creativa frente a las grandes editoriales. “Nuestros libros son 100% nuestros; preferimos conservar nuestra voz antes que adaptarla a lo que el mercado pide”, señaló Serapio, quien insistió en que su escritura nace de una profunda conexión con la isla: “Escribo por amor a Ibiza y al mar; si no lo hiciera, me haría daño por dentro”.
La charla, cargada de humor y complicidad, terminó con una reflexión común: no se escribe para hacerse rico, sino para divulgar, emocionar y conectar con los lectores.
“El libro tiene vida propia: una vez lo sueltas, camina solo”, resumió Bonet, convencido de que la literatura sigue siendo uno de los caminos más sinceros para compartir ideas, historia y sentimientos desde las islas hacia el mundo.