Illes Balears |
La sociedad de Ibiza afronta una realidad social mucho más compleja de lo que proyecta su imagen turística según refleja el último informe FOESSA, impulsado por Cáritas Diocesana de Ibiza, y que deja datos tremendamente preocupantes tal y como ha explicado en Más de Uno Ibiza y Formentera Gustavo Gómez, coordinador en la entidad en la ciudad de Ibiza.
Concretamente, hay más de 32.000 personas en situación de exclusión social en la isla, lo que supone uno de cada cinco residentes, una proporción superior a la media de Baleares y del conjunto de España y que, según Gómez, “son una foto impactante que obliga a actuar desde todos los ámbitos sociales para revertir una situación muy compleja y complicada”.
Por ello, ha advertido de que la exclusión “no se limita únicamente a la falta de ingresos o a la precariedad laboral, sino que afecta a múltiples dimensiones como la salud mental, el aislamiento social, la vivienda o la estabilidad familiar y es que hay miles de familias que sufren en varios ámbitos a la vez y necesitan soluciones para poder continuar con su vida”.
En este sentido, según Gómez uno de los aspectos más preocupantes del informe es que “el crecimiento del empleo no se traduce en una mejora de la integración social ya que ha dejado de ser una garantía debido, principalmente, a la grave crisis de acceso a la vivienda y al encarecimiento constante del coste de la vida”.
Incluso, el informe también identifica perfiles especialmente vulnerables, “con una clara feminización de la exclusión y una incidencia alarmante en la infancia, donde casi el 30% de los menores se encuentra en riesgo de exclusión social”.
Y por todo ello, desde Cáritas reclaman medidas públicas “valientes y ambiciosas”, especialmente en materia de vivienda, así como “consensos políticos y un mayor compromiso social para frenar una situación que compromete el futuro de la isla”.