Esperança Galmés: "La reforma del CEIP Sant Carles es muy esperada porque trabajar diariamente sin espacios es una odisea"
La directora del colegio de este pueblo del municipio de Santa Eulària des Riu ha analizado en Más de Uno Ibiza y Formentera qué supondrá para el centro, su comunidad educativa y sus cerca de 400 alumnos la ampliación que podrá ser una realidad dentro de aproximadamente 18 meses.
Illes Balears |
Esperança Galmés, directora del CEIP Sant Carles, ha pasado por los micrófonos de Onda Cero Ibiza y Formentera para explicar como es el día a día de un centro en el que se trabaja con cerca de 400 alumnos en unas instalaciones que se han quedado anticuadas, pequeñas y en las que faltan servicios tan básicos como la biblioteca, el comedor, el gimnasio o aulas de usos múltiples.
Unas deficiencias que vienen denunciándose desde hace décadas en el centro y que parece que por fin se podrán solucionar con la ampliación anunciada por el Govern balear gracias a una inversión superior a los 4,3 millones de euros y cuya primera piedra se colocó este lunes 5 de octubre en un acto oficial al que acudieron el conseller de Educación y Universidades, Antoni Vera; el presidente del Consell d'Eivissa, Vicent Marí; la alcaldesa de Santa Eulària des Riu, Carmen Ferrer, y el director territorial de Educación en Ibiza y Formentera, Juan Álvarez.
En este sentido, Galmés ha explicado que la situación se debe fundamentalmente "al crecimiento de la población y de la matrícula que ha provocado que las instalaciones actuales ya no puedan responder a las necesidades de sus más de 400 alumnos" llegando al punto de "tener que aprovechar cualquier espacio disponible" con dos aulas prefabricadas, sin espacio para gimnasio o aulas de usos múltiples, y por ello ha asegurado "que trabajar así en nuestro día a día es una odisea con nuestra jefa de estudios tirando de imaginación para hacer horarios y que todo funcione de la mejor manera posible".
De hecho, la directora ha confirmado que esta falta de instalaciones "supone además un esfuerzo añadido para profesores y equipo directivo ya que organizar talleres, desdoblar grupos o trabajar de manera más individualizada con algunos alumnos obliga a coordinar prácticamente cada aula disponible con el doble o triple de trabajo y presión para que nada falle y cada grupo no coincidan y se pueda mantener la metodología educativa del centro".
De todos los servicios, Galmés ha puesto el foco en el comedor escolar "que todavía no está operativo por falta de interés o porque no consideremos que es una necesiadad social para nuestros alumnos sino por la falta de espacio" y es que según ha confirmado, "aunque este curso se ha instalado un aula prefabricada para poder habilitarlo y ya se están realizando los trámites necesarios aún sigue pendiente".
Por último, la directora del centro ha explicado que durante los 18 meses de los trabajos los alumnos y profesores tendrán que convivir con unas obras que, afortunadamente por ahora, y según Galmés "están generando menos molestias y ruido de lo que inicialmente nos esperábamos porque buena parte de las obras se han llevado a cabo cuando no había actividad en el centro".