Illes Balears |
El sector pesquero artesanal ha dicho basta y por ello han comenzado una parada total a nivel nacional que ha analizado en Más de Uno Ibiza y Formentera el presidente de la Federación Balear de Cofradías de Pescadores, Domingo Bonnín.
Concretamente, Bonnín ha asegurado que el paro que afecta a Ibiza y Formentera se produce “como respuesta a la entrada en vigor de nuevas obligaciones del reglamento europeo de control pesquero y que incluyen el preaviso de entrada a puerto y la notificación anticipada de capturas”. Y es que según el representante de los pescadores baleares “estas medidas pueden ser sencillas para grandes flotas atlánticas, pero son inviables para la realidad de la flota mediterránea y balear, compuesta mayoritariamente por embarcaciones pequeñas que salen y regresan a puerto en el mismo día”.
No en vano, Bonnín ha denunciado que la exigencia de comunicar las capturas con horas de antelación “es incompatible con la dinámica diaria de la pesca de arrastre en las islas, donde muchas embarcaciones se encuentran a pocos minutos del puerto al finalizar la jornada” y en este sentido ha advertido del elevado régimen sancionador, “con multas mínimas de unos 3.000 euros por errores de estimación que suponen una cantidad difícil de asumir para cualquier pescador”.
Y por todo ello ha confirmado que es el momento de remar todos en la misma dirección porque aunque actualmente la normativa afecta a embarcaciones de más de 12 metros, su aplicación se ampliará progresivamente hasta incluir a toda la flota a partir de 2030, “por lo que si no se frena puede estar en peligro la viabilidad del sector y la continuidad del producto pesquero local”.