REAL OVIEDO

Errores acumulados

El Real Oviedo ha alzado la voz oficialmente tras acumular decisiones controvertidas que, según denuncia, han condicionado su rendimiento en LaLiga. El punto de inflexión llegó tras el duelo en El Sadar, pero el malestar se arrastra desde el inicio de temporada.

Chisco García

Oviedo |

“Nuestra entidad reclama el respeto que merece y solicita, única y exclusivamente, la aplicación de un criterio justo, equitativo y coherente en la toma de decisiones, que no perjudique al Real Oviedo ni altere el normal desarrollo de la competición”. Éste es el núcleo del comunicado emitido por el Real Oviedo el pasado sábado, justo después de la derrota ante Osasuna en Pamplona. La afición, indignada, obligó a la directiva a posicionarse, aunque las quejas venían acumulándose jornada tras jornada.

El curso arrancó con mal pie para los ovetenses en su regreso a la élite tras 24 años de ausencia. En la visita al Villarreal, en la fecha inaugural, Alberto Reina vio la roja directa antes de cumplirse la media hora, lo que marcó el devenir del choque.

Más adelante, el partido contra el Mallorca dejó secuelas importantes: las expulsiones de Santi Cazorla y Fede Viñas no solo lastraron ese encuentro, sino que también condicionaron el siguiente por sanción.

Sin embargo, el tono de las protestas subió de volumen con la llegada de Guillermo Almada al banquillo, especialmente en las tres últimas fechas. En Mendizorroza, ante el Alavés el Oviedo se adelantó con gol de Fede Viñas y dominaba el marcador. Lucas Boyé igualó con un golazo de falta directa, pero la indignación azul se centró en dos acciones previas: la falta que originó el tiro libre no merecía sanción, según el club, y mucho menos la expulsión de Viñas. Almada fue tajante en rueda de prensa: “Para mí, ni la de Fede ni la falta del tiro libre de Sibo fueron faltas”.

En el Carlos Tartiere frente al Betis

Los verdiblancos generaron peligro en la primera mitad, pero el Oviedo golpeó primero con un tanto de Ilyas Chaira. El empate llegó gracias a Giovani Lo Celso tras un lance con David Carmo que, para muchos, fue más que un simple contacto. Almada no dudó: “Me parece que fue falta. El empujón puede ser más fuerte o débil, pero es falta porque crea una situación de gol. No podemos hacer nada ante la decisión que toma el árbitro”.

La gota que colmó el vaso: Osasuna en El Sadar

Aquí se desató la tormenta definitiva. En la primera parte, un pisotón sobre Chaira que no fue castigado como penalti. Ya en el tramo final, una clara mano de Enzo Boyomo dentro del área: el árbitro señaló penalti inicialmente, pero tras revisar la acción en el VAR, lo anuló. Almada no contuvo su frustración: “La única cabeza en el estadio que pensó que no fue penal fue la del árbitro”.

El Real Oviedo ocupa la última posición de Primera División y acumula 14 jornadas sin conocer la victoria, por lo que los errores arbitrales no explican por sí solos la situación deportiva. Aun así, la afición y el club transmiten una creciente sensación de desamparo y agravio comparativo, al percibir que jugadas similares reciben trato distinto en otros estadios. El mensaje es claro: reclaman uniformidad y justicia en el criterio arbitral.