El extremo, que dio sus primeros pasos como profesional en Pachuca, mantiene una relación cercana con Jesús Martínez, presidente del grupo mexicano, un factor que ha servido para abrir conversaciones entre las partes implicadas. La opción que se baraja sería una cesión, aunque el acuerdo no resulta sencillo debido al elevado coste salarial del jugador, muy por encima de los parámetros habituales del club asturiano. Aun así, las buenas sintonías existentes podrían ayudar a desbloquear la situación.
Desde el punto de vista deportivo, Lozano es un perfil contrastado. Se trata de uno de los atacantes más destacados del fútbol mexicano de los últimos años y cuenta con un amplio recorrido en el fútbol europeo. En Países Bajos dejó huella con el PSV, donde disputó 93 partidos oficiales, firmando 44 goles y 27 asistencias. Posteriormente dio el salto al Nápoles, que invirtió cerca de 40 millones de euros en su fichaje, y en la Serie A acumuló 120 encuentros, con 23 tantos y 14 pases decisivos.
Su peso internacional también refuerza su cartel. Lozano es un habitual en las convocatorias de la selección mexicana, con la que ha participado en 75 partidos y ha visto puerta en 18 ocasiones, consolidándose como una pieza relevante en el combinado nacional. La disputa del Mundial al final de la presente temporada es un factor que pesa mucho en su decisión y el hecho de poder jugar en España es una opción que le convence.
Encajar la operación en los márgenes económicos del club azul es la nueva tarea y de confirmarse esta llegada Jacobo González quedaría descartado para el extremo zurdo.