El Vía Crucis Viviente de Infiesto, celebrado en la capital del concejo de Piloña, se ha consolidado en poco más de una década como uno de los eventos más sobrecogedores y multitudinarios de la Semana Santa asturiana. Desde su primera edición en 2014, esta representación teatralizada ha experimentado un crecimiento continuo, reuniendo cada año a cientos de vecinos, actores y figurantes que transforman las calles de la villa en un auténtico Jerusalén de época.
La puesta en escena, minuciosamente cuidada, destaca por el rigor del vestuario, el realismo del atrezo y la ambientación sonora, donde el sonido solemne de los tambores acompaña el avance de las escenas. Gracias al trabajo de la Cofradía del Vía Crucis Viviente, en colaboración con el Ayuntamiento de Piloña y diversas entidades culturales, la representación aspira a ser reconocida como Fiesta de Interés Turístico Regional, un objetivo impulsado por su creciente popularidad dentro y fuera de Asturias.
Cada Jueves y Viernes Santo, el público asiste a una recreación detallada de los principales episodios de la Pasión de Cristo. El recorrido del Viernes Santo, considerado el más emotivo, presenta las catorce estaciones del camino hacia el Calvario, con escenas que incluyen el juicio ante Poncio Pilato, el encuentro con la Virgen María y la crucifixión en un Gólgota recreado en la Plaza del Ganado. La participación supera los 300 figurantes, un factor clave en la espectacularidad del conjunto.