María Covadonga Gutiérrez Herrero
Doctora Gutiérrez Herrero. Fue jefa de Área en Avilés e Inspectora de Prestaciones Sanitarias del SESPA. Su candidatura ha sido presentada por “su impecable trayectoria profesional, su integridad y su incansable dedicación al servicio público”.
Nacida en Palencia, en el seno de una familia humilde, pudo cumplir su gran sueño: estudiar Medicina en la Universidad de Oviedo. Asegura que lo suyo fue vocacional y que ha sido feliz en su trabajo. Decimos ha sido, porque acaba de jubilarse.
En Oviedo no solo se formó como médico. En la ciudad encontró el amor de su vida, Juan, con quien inició “un proyecto vital lleno de ilusión”. Juntos se trasladaron a Gijón, la ciudad que ambos ha hecho suya y donde han construido su hogar él como abogado y ella practicando la Medicina.
Probó distintos caminos, pero fue en la Inspección Sanitaria donde encontró su verdadera vocación. Preparó con esfuerzo y sacrificio una exigente oposición en Madrid y, al aprobarla, regresó a Gijón. Desde el primer día ejerció su trabajo “con una honestidad inquebrantable, defendiendo lo justo incluso cuando eso implicaba enfrentarse a situaciones muy difíciles”. Su firmeza en la lucha contra las bajas laborales injustificadas le costó momentos duros, con amenazas y rechazo, pero nunca dejó de hacer lo que consideraba correcto.
“Ha sido exigente, íntegra y coherente, una funcionaria pública ejemplar con una vocación fuera de lo común”.
A lo largo de los años, pudo ocupar importantes cargos de gestión sanitaria, pero su verdadera esencia siempre estuvo en el trabajo cercano, en el día a día, donde dejó una huella imborrable como jefa de área en la Inspección Médica de Avilés.
Aunque nació en Palencia, dice ser asturiana de corazón. Y si hay un lugar que resume su felicidad, ese es su casa de Lue en Colunga, donde sueña con disfrutar de esta nueva etapa. Allí, su hórreo recién restaurado simboliza, como ella misma, el cuidado por las raíces, la belleza de lo auténtico y el valor del paso del tiempo.