El origen del conflicto se sitúa en la ejecución de tres despidos forzosos, que para la plantilla suponen una ruptura del acuerdo alcanzado en el expediente de regulación de empleo, que, según recuerdan, se había basado en la voluntariedad. Desde el comité se denuncia que este episodio es “la punta del iceberg” de un malestar acumulado por lo que consideran incumplimientos reiterados y decisiones unilaterales.
Frente a esta postura, la empresa sostiene que las medidas adoptadas se integran dentro del Plan de Eficiencia y Competitividad 2026-2027, que contempla una reorganización progresiva de la estructura, con la incorporación de procesos de automatización e inteligencia artificial, así como ajustes en la plantilla.
Dos lecturas opuestas de una misma situación que reflejan un deterioro evidente de la relación laboral. Mientras la dirección insiste en que actúa conforme a lo previsto, el comité acusa a la empresa de haber traspasado “líneas rojas” y de haber quebrado la confianza con los trabajadores.
Una tensión que ha desembocado en varias jornadas de paro y que, según advierten desde la plantilla, podría prolongarse si no hay avances.
Escuchamos a continuación al presidente del comité de empresa de ENCE Navia, Javier Zardain: