No todo el mundo quiere hablar en una entrevista sobre la universidad privada. Lo hace la rectora de la Universidad Europea de Madrid. Elena Gazapo nos ha explicado sus planes para Gijón. Esa inversión prevista de 35 millones de euros les permitiría llegar a 2.000 alumnos cuando tengan desplegadas todas las titulaciones, relacionadas con las ciencias de la salud porque han visto una necesidad y una demanda. Han echado sus números y ven que pueden convertirse en un perfecto complemento para la Universidad de Oviedo. No son una amenaza. Asegura que la Universidad Europea propone una formación rigurosa y de calidad, siendo la única diferencia con la pública la fuente de sus ingresos.
En la Universidad de Oviedo se ha dicho que no están en contra de la iniciativa privada, pero piden competir en igualdad de condiciones y respecto a su trayectoria. Ignacio Villaverde ha lamentado además las voces que se escuchan aplaudiendo la llegada de las Universidades privadas mientras no muestran su cariño a la pública.
El gobierno asturiano garantiza su apoyo total e inquebrantable a la universidad pública. Han tramitado las solicitudes de las universidades privadas porque es su deber, pero no les darán ni un euro (la Europea deja claro que tampoco lo ha pedido ni lo va a pedir). Sin embargo, también se ha podido escuchar a Adrián Barbón reconociendo alguna bondad de la llegada de la universidad privada. Cuando están en modo mitin, la actitud del Psoe es diferente, como ejemplifica su ex vicepresidenta del gobierno de España.
En Gijón las posturas de los grupos municipales son muy variadas. Foro, PP y Vox reciben con los brazos abiertos a la Universidad Europea. Los socios de gobierno lo ven como un símbolo de que Gijón progresa y capta el interés de iniciativas importantes, mientras que Vox cree que hará espabilar a la pública. En la izquierda lamenta que Gijón vaya a tener algo más que universidad pública. También han alzado la voz colectivos de jóvenes y sindicatos.