Cuando terminan su formación con el CNSO los niños se convierten en "guardianes del agua". Porque son capaces de identificar los riesgos a los que se enfrentan en el medio acuático y así poder evitarlos. Es una formación importante porque puede irles la vida en ello. Recordamos que cada año hay más de 370.000 personas que mueren ahogadas. Más de la mitad son menores de 25 años, y el ahogamiento es la tercera causa de muerte entre niños y niñas de 5 a 14 años. Este programa trata de reducir esas "alarmantes" cifras.
Javier Costas, coordinador del programa, nos ha adelantado que en esta tercera edición participarán más de mil escolares, el dato más alto desde que empezaron hace unos años. Los estudios de investigación que han realizado certifican que las enseñanzas calan en los niños y niñas. Teniendo en cuenta que es un proyecto a medio y largo plazo, les anima a continuar, pero siempre pensando en mejoras.
Los resultados son buenos, y muchas ciudades españolas se han interesado en llevar el Swim Safe a sus territorios. Javier no descarta extender el programa en el futuro, pero primero quieren consolidarlo en Gijón. El año pasado se puso en marcha una experiencia piloto en Carreño que permitió formar al cien por cien de los escolares del concejo vecino.