Alejandro es doctor y licenciado en ciencias económicas por la Universidad Complutense, investigador en FEDEA, economista jefe de Intermoney y profesor de la Universidad de País Vasco. Además, fue asesor del ministerio de economía en tiempos de José Luis Rodríguez Zapatero y presidente de la sociedad pública de alquiler. Sabe de lo que habla. Y está convencido de que este problema se ha gestado durante muchísimos años. Y lo hemos dejado estar. Por eso cree que, a día de hoy, el problema de la vivienda no tiene solución en España.
Inurrieta nos explica que el origen de todo es de concepto. En España se construyó mucha vivienda pública, pero se centró en el mercado de la venta y no del alquiler. Eso ha hecho que ahora no exista una oferta pública suficiente que ayude a regular el precio de los alquileres. Unos creen que se solucionará interviniendo el mercado y otros que no hay que hacer nada. Alejandro entiende que da lo mismo. Que las medidas que realmente solucionarían esto deberían haberse tomado hace cien año, como se hizo en países como Viena.
Actualmente, tal y como explica en su libro "Vivienda, la revolución más urgente", estamos en una especie de ley de la selva desde hace años. Si ahora se ha producido el estallido social ha sido por casos como el de Mari Carmen. No cree que sirva para nada su caso, más allá de que lo que sí se puede solucionar hoy es el problema de los desahucios. La vivienda en alquiler va a seguir igual...
¿Y con el mercado de compraventa? Aquí está también el meollo. Si se construyese más vivienda pública, bajarían los precios del mercado privado. Y sencillamente, afirma quien ha presidido la sociedad pública de alquiler, "no interesa". Hay muchos lobbys y muchos intereses detrás de este mercado inmobiliario al que no le interesa que el precio baje. Lo único que se permitirá a los gobiernos será que pongan "parches", pero no soluciones. España, sentencia, seguirá siendo un país donde se ve la vivienda como un bien especultaivo y no como un bien de uso y para vivir.