Porque Guzmán Pendás niega las acusaciones de racismo e infamia que ha recibido desde la izquierda. Considera de sentido común que ante una crisis de la vivienda y un parque público muy limitado, sea necesario garantizar el acceso a la vivienda a quienes residen desde hace años en Gijón. Por ese motivo se establecerán baremaciones que buscarán mayor valoración cuantos más años de empadronamiento se pueda acreditar. Sea gijonés "o de Pakistán". Niega que ser gijonés sea imprescindible, pero quien tiene arraigo aquí debe estar delante de aquellos que acaban de llegar dice. Es algo que le piden muchos gijoneses, afirma Pendás.
El acuerdo también incluye una mayor valoración a las personas demandantes de vivienda pública que demuestren una estabilidad laboral, y/o, que figuren inscritas, sin haber causado baja en el año en curso ni el anterior, como demandantes de empleo no ocupadas en el SEPE, manteniendo vigente la inscripción y la disponibilidad de empleo, tanto en el momento de la adjudicación como después de la misma. Guzmán niega que se les exija un empleo, pero sí estar en búsqueda "activa" de empleo.
El acuerdo es "de mínimos" y aún debe estudiarse y concretarse. Porque no se sabe qué tendrá más peso a la hora de adjudicar las viviendas. Pero se incluye una auditoría para que quien incumpla las bases de adjudicación no sigan en las viviendas públicas. También debe matizarse qué es el "comportamiento cívico y responsable" que se pedirá a los adjudicatarios.
Guzmán Pendás asegura que todo es legal. Psoe, IU y Podemos han cargado contra el acuerdo. Y el consejero de vivienda, Ovidio Zapico, anticipa que mirarán "con lupa" todas las adjudicaciones de vivienda pública en Gijón.