YAGO SUÁREZ

Un corazón que late por la natación

Yago tiene 17 años y, aunque no lo quiera decir, los títulos y las marcas dicen que es el mejor nadador de Asturias de su edad. Y está entre los mejores de España. La natación es su pasión y su obsesión y algo que quiere disfrutar al máximo. Es una PROMESA DEPORTIVA.

Guillermo Figueroa

Gijón |

A los dos años ya estaba en una piscina y a lo largo de estos 15 años ha mejorado exponencialmente. Para eso hay que entrenar mucho y muy duro, algo que sabe bien su madre. Fue ella quien le introdujo en la piscina y es quien se pega súper madrugones con él para llevarle a entrenar. Por mucho que le guste lo que hace, es sincero y reconoce que a las 5.50 de la mañana hay pocas ganas de meterse en el agua...Y eso por la mañana, porque por la tarde otra vez al agua patos.

Toda esa dedicación hace que Yago vaya batiendo las marcas de su edad en diferentes distancias. Ahora mismo se divierte sobre todo en los 50 metros, que es donde más destaca, aunque cree que su futuro pasa por los 100 metros. Tiene claro que esto es lo que quiere hacer aunque prácticamente le deje sin tiempo para él. Para ser un chico de 17 años. Es algo que solo entienden sus compañeros del Club Natación Santa Olaya, pero no tiene dudas. Sí retos. El de seguir mejorando y dando lo mejor de sí mismo. No piensa en otra cosa. Quiere estar seguro de haber dado el máximo, nada más.

Pese a su corta edad, el nadador ya ha demostrado madurez. Y capacidad de superación. Porque le dijeron que su carrera deportiva corría riesgo. Equivocadamente le diagnosticaron un problema en el corazón que le dejó tocado. Le hizo pensar en lo que sería su vida sin la natación. Finalmente solo era un problema esofágico que se solucionó y pudo volver a entrenar y competir. Y recuperó el tiempo perdido convirtiéndose en campeón de España, el éxito que más ilusión le hace ahora mismo. Esa medalla ocupa un lugar especial, y se salva de las cajas donde se acumulan muchos de los metales que ha ido ganando. Todos esos reconocimientos le hacen no olvidar de dónde viene.

De la natación no va a vivir. Eso es algo que tiene asumido. Nadará hasta que el cuerpo aguante y va pensando en su futuro. Quiere hacer Educación Física. No se le da mal estudiar pese a que la natación no le deja mucho tiempo para las tareas.