DESLOCALIZACIÓN DE ARCELOR

ArcelorMittal preocupa a los sindicatos de toda Europa

Ya no es solo Gijón o Asturias. Los sindicatos de toda Europa temen que la multinacional siderúrgica esté preparando el terreno para una deslocalización global. Creen que el traslado de los servicios de apoyo a la India es "solo una primera etapa".

Guillermo Figueroa

Gijón |

En la reunión celebrada este martes en Luxemburgo la multinacional no ha dado ninguna información ni despejado ninguna duda acerca de la deslocalización de los servicios administrativos, se ha quejado el comité europeo en una nota conjunta. Denuncian la "falta de información y de transparencia por parte de la dirección de ArcelorMittal, que nos priva de la información más elemental para poder pronunciarnos con fundamento sobre la racionalidad de este proyecto". Pese a sus requerimientos, nos explica el secretario general de comisiones obreras en la multinacional, José Manuel Castro, sigue sin saberse cómo afectará al empleo (se calcula que se perderían cien empleos en Asturias) o a la producción.

Los sindicatos empiezan a temer que esta deslocalización esconda una decisión de mayor calado. "Parece que nos enfrentamos a un cambio de estrategia comercial, que conducirá a la eliminación progresiva de nuestras capacidades de producción, actualmente inexistentes en Europa, y de la que este proceso de deslocalización es sólo la primera etapa", dicen. Castro afirma que se está viendo en las inversiones de la compañía. Salvo la construcción del horno eléctrico en Gijón y otra inversión en Dunkerke, se han paralizado todos los planes en Europa mientras hay una intensa actividad en la India.

Los sindicatos critican "la hipocresía y la falta de lealtad de la dirección de ArcelorMittal que, por un lado, reclama a las autoridades europeas ayudas económicas cada vez más desorbitadas y, por otro, presenta un proyecto de deslocalización que, en última instancia, podría suponer la pérdida de cientos de puestos de trabajo en Europa", además de seguir sin apostar por nuestras plantas.

El CEO de ArcelorMittal en Europa, Geert Van Poelvoorde, ha visitado las factorías asturianas, pero, critica CCOO, no ha despejado ninguna de las muchas incertidumbres que amenazan a la siderurgia asturiana. Denuncia que vino "como un terrateniente que viene a visitar sus cafetales".