Elena Fernández González, investigadora del Departamento de Biología de Organismos y Sistemas de la Universidad de Oviedo, ha venido a nuestro QUÉ SE CUECE en el mundo universitario para explicarnos por qué el helecho es peligroso. Han logrado identificar compuestos tóxicos en poblaciones asturianas del helecho, demostrar la actividad genotóxica de sus extractos y constatar la preocupación existente entre los ganaderos por sus efectos sobre el ganado. Muchos han denunciado en reiteradas ocasiones la muerte de vacas por ingerir helechos. Porque la vaca "no discrimina", constata Elena.
También puede ser un peligro para el ser humano. Aquí en Asturias no comemos helechos (aunque en otros países los consideran una delicia) pero esa toxicidad ha llegado a verse en el agua en aquellas zonas donde la presencia de helechos es importante. Y eso no es difícil de ver, porque el helecho tiene una elevada capacidad de expansión. Puede desplazar a otras especies vegetales.
Desde la Universidad esperan que con esta investigación, poniendo datos encima de la mesa, se tome conciencia sobre el problema. Elena reconoce que no es fácil actuar, pero cree que lo primero es informar. Que sepamos que el helecho puede ser una amenaza. Los ganaderos parecen empezar a serlo. La investigación incluyó una encuesta a 212 profesionales del sector, que mostraron una profunda preocupación por el avance del helecho en los pastos y una demanda clara de medidas para frenar su expansión y reducir los riesgos para el ganado.