Asegura que es una enfermera vocacional y que sus primeros años en la profesión poco tuvieron que ver con las responsabilidades que ahora ejerce una profesional como ella en el servicio de Atención Primaria.
Cuando ya trabajaba en el sector sanitario, estudio Fisioterapia. Se licenció en 1991. Pertenece a la segunda promoción de estos profesionales en Asturias.
Cuarenta años de trabajo dan para mucho. Hay anécdotas y momentos de tensión. El más complicado que recuerda está relacionado con el caso de una reacción alérgica a un medicamento. En un paciente que ni siquiera era de los habituales.
Asegura que conocer el nombre de cada paciente es algo que le ha ayudado a desarrollar su labor con cercanía. Que dejó su trabajo feliz por la labor desarrollada y esforzándose por ayudar a que la transición fuera lo más sencilla posible.
Ha tenido tiempo para atender a cinco generaciones de una misma familia. Y no en un caso. En unos cuantos.