Zaragoza aspira a ser elegida Capital Verde Europea 2028, gracias a las políticas desarrolladas para mejorar la calidad del agua, tratamiento de residuos, reducción de emisiones de CO2 o zonas verdes. La capital aragonesa, que ya se presentó en 2010, 2012 y 2014, ha pasado a la final por primera vez. Competirá con Oporto (Portugal), Aalborg (Dinamarca), Bielsko-Biala (Polonia) y Kosice (Eslovaquia).
La candidatura de la capital aragonesa es fruto de veinte años de trabajo en los que se han sabido mejorar los indicadores en los que era más floja – gestión de aguas, por ejemplo – y potenciar sus fortalezas. Lograr ese hito sería un reconocimiento más. Actualmente, Zaragoza es una de las ciudades elegidas por Europa para cumplir ya en 2030 los objetivos de neutralidad de 2050, y ostenta este año la capitalidad europea de la Accesibilidad.
La incógnita sobre el nuevo reconocimiento europeo se despejará el 8 de octubre en la ciudad portuguesa de Guimaraes. Un día antes, un equipo de siete personas encabezada por la alcaldesa, Natalia Chueca, presentará en inglés ante el jurado durante 30 minutos los detalles de la candidatura de Zaragoza.
La consejera de Medio Ambiente, Tatiana Gaudes, confía en que Zaragoza pueda celebrar en 2028 el vigésimo aniversario de la Expo siendo Capital Verde Europea. La conectividad de las zonas verdes, la regeneración de las riberas del Huerva o la iniciativa de reforestación “El bosque de los zaragozanos” contribuyen a dar paso a la candidatura. También ser ciudad amiga de la infancia y de los mayores demuestra compromiso con las personas y con la mejora de su calidad de vida.
La ciudad elegida se llevará 600.000 euros – esta capitalidad es la mejor dotada de cuantas reconoce Europa – y acogerá actos de relevancia internacional. Vitoria o Valencia ya se trajeron este título a España hace unos años.