Ese documento refleja grandes diferencias entre el norte donde la tasa de vulnerabilidad es del 13% y el sur donde se duplica hasta el 27%. Aunque las estadísticas de Aragón nos sitúan por debajo de la media, las cifras han empeorado en los últimos años. Así, el 14% no puede mantener su vivienda a temperatura adecuada, un 26% no puede permitirse una semana de vacaciones al año y un 30% no pueden afrontar gastos imprevistos.
Los niños, niñas y adolescentes son el grupo más castigado: el 28,7 % vive en riesgo de pobreza o exclusión. La pobreza severa entre menores se ha duplicado en un año, alcanzando el 12,3 %, el mayor aumento de todas las comunidades autónomas. Esta situación evidencia la transmisión intergeneracional de la pobreza y la necesidad urgente de reforzar las políticas de apoyo a la infancia y los hogares con menores.
La pobreza en Aragón no solo depende del nivel de ingresos, sino también del coste de vida y de las condiciones de acceso a la vivienda y al empleo. La infancia, las personas en desempleo, quienes viven de alquiler y quienes tienen alguna discapacidad concentran las mayores tasas de vulnerabilidad.
La renta media por persona en Aragón es de 15.747 euros, una de las más bajas de España. Sin embargo, si se ajusta al coste real de la vida, el incremento de renta desde 2008 apenas ha sido de 257 euros.