La instalación de las 86 nuevas cámaras de videovigilancia previstas por el Ayuntamiento de Teruel tendrá que esperar después de que la primera licitación haya quedado desierta por un problema técnico en el pliego.
Cinco empresas concurrieron al procedimiento, pero ninguna podía cumplir el requisito establecido sobre la distancia de alcance de los dispositivos.
El Ayuntamiento corregirá ahora las condiciones y volverá a sacar el contrato a licitación
La alcaldesa, Emma Buj, estima que el nuevo procedimiento supondrá un retraso de unos dos meses.