Son más de setenta personas las que participan en los talleres que dirige Aurora Oller, profesora de confección de indumentaria aragonesa. La mayoría son mujeres, pero también hay algunos hombres, ha indicado Aurora, que lleva toda la vida dedicada a la confección de trajes tradicionales aragoneses con el mayor rigor y documentándose con las pocas publicaciones que existen sobre el tema.
Aurora trata de transmitir a sus alumnos el respeto por la tradición y reconoce que es una responsabilidad abrir el recorrido luciendo el traje regional con el rigor que merece. Aunque no se considera excesivamente purista porque los tiempos van cambiando y hay que adaptarse, todos los años "se ven cosas que sería más propio guardar para carnaval", afirma.
Muchos de los alumnos pertenecen a otros grupos que también pasan la Ofrenda, otros son de fuera y también los hay que no pueden estar este año, de forma que el próximo día 12 serán poco más de una veintena las 'costureras malotas' que depositen las primeras flores en el manto de la Virgen. El peculiar nombre de la agrupación fue idea del hijo de Aurora cuando se creó un grupo de Whatsapp que no sabían cómo llamar.