Dos jóvenes fallecieron este jueves tras ser arrollados por un alud en la zona del circo de Cibollés en Cerler, fuera del dominio esquiable. Se trata del quinto alud que se produce este invierno en Aragón y que ya se ha cobrado la vida de siete personas y varias han resultado heridas.
Como desencadenante de estos accidentes se ha dado una situación similar de placas con capas débiles persistentes, que no son habituales en el Pirineo. Por ello, los expertos inciden en extremar la precaución.
Por ejemplo, es esencial consultar los boletines de peligros de aludes que emite la AEMET o centros expertos como A Lurte en Canfranc, con distintos niveles y zonas diferenciadas.
Además, la formación en alta montaña es crucial, así como conocer los buenos hábitos en terrenos de aludes. Por ejemplo, preparar la salida, llevar material adecuado y hacer prácticas de rescate.
El nivólogo de A Lurte, Iban González, insiste en contar con ese peligro extra de capas débiles durante este invierno. “Es un problema que no es tan frecuente en el Pirineo y no sabemos gestionarlo bien. No entendemos que una capa tan profunda pueda causar accidentes tan graves cuando no da señales de inestabilidad aparente, pero esta ahí”, ha explicado.
Por ello, recomienda ser especialmente “conservadores” en las salidas en alta montaña y evitar los terrenos umbríos de cotas altas.