Cientos de docentes y alumnos de colegios e institutos de Huesca han secundado la huelga provincial de educación en defensa del profesorado oscense y denunciando la actitud intimidatoria de la inspección educativa. Exigen a la consejería de Educación “soluciones efectivas”.
Reclaman eliminar los “mínimos imprescindibles”, criterios comunes de Inspección en todo Aragón, la revisión externa de las sanciones y el relevo en la Jefatura de Inspección de Huesca. Y es que resulta llamativo el aumento de apercibimientos y sanciones en la provincia frente al resto de Aragón. En la concentración de este mediodía los participantes han mostrado su apoyo al profesor Sergio Martínez “Pichi”, sancionado con diez meses de empleo y sueldo por unas declaraciones públicas sobre un caso que investigaba el inspector jefe, Iñaki Polo. Hoy el propio Martínez pedía a la consejería “no normalizar” esta situación.
Las organizaciones sindicales han comenzado su manifiesto agradeciendo a la comunidad educativa en general y a los docentes que están sufriendo en primera persona actuaciones de la inspección educativa desproporcionadas. Han destacado al alumnado del Ramón y Cajal por ser ejemplo de organización, valentía y humanidad y han aplaudido a los docentes que han dado un paso adelante para alzar la voz y denunciar esas situaciones de desgaste ocasionadas por la inspección educativa.
Asimismo se han referido al abismo existente entre lo explicado en las Cortes de Aragón y la situación que bien los docentes en Huesca. “Defender una inspección educativa independiente también significa exigir que sus actuaciones se ajusten a la legalidad y que cualquier posible irregularidad sea investigada con rigor, garantías y transparencia”, han señalado
La concentración celebrada este mediodía en la plaza de Cervantes ha finalizado con gritos de “Pichi se queda” y “Polo dimisión”. Además, esta tarde a las 18 horas los sindicatos educativos han convocado una manifestación que partirá de la plaza Santo Domingo y finalizará en la plaza de Navarra.