Habrá una línea de eficiencia energética para cambiar ventanas o aislamientos, y otra centrada en la accesibilidad, para instalación de ascensores, por ejemplo.
En el caso de las familias más vulnerables, las ayudas financiarán hasta el 100% de las actuaciones porque el reto es que nadie pueda renunciar a esas mejoras en sus domicilios. La alcaldesa, Natalia Chueca, explica que también se lanza una línea para los propietarios de pisos vacíos de 750.000 euros a cambio de que los pongan en alquiler asequible.
En los últimos años, 10.600 hogares zaragozanos se han beneficiado a estas ayudas a la rehabilitación.