Más de 300 efectivos trabajan en Matarraña para controlar el incendio declarado ayer por la tarde en Peñarroya de Tastavins, y que ha calcinado unas 350 hectáreas. Obligó a desalojar varias masías y un hotel. Además, se puso en alerta a los vecinos de cuatro municipios. A los de Fuentespalda, el ejecutivo les recomienda no salir de casa por la gran cantidad de humo.
El incendio afecta a una zona muy turística y de difícil acceso por su orografía. Las tareas pueden complicarse por las temperaturas de más de 30 grados, la humedad por debajo del 30% y el viento que sopla a más de 30 km por hora.
En la zona sur o izquierda la situación es más favorable pero preocupa el flanco derecho, por la posibilidad de que las llamen salten un arroyo que separa el incendio de una zona boscosa de alto valor ecológico. Roberto Bermúdez de Castro, consejero de Interior del Gobierno de Aragón, ha detallado que hay que aprovechar la tregua que da el viento para avanzar lo máximo posible en las tareas de control.
Se baraja que la causa del incendio fue un problema en un transformador eléctrico, aunque todavía no se confirma desde el ejecutivo. El presidente del ejecutivo, Jorge Azcón, se ha desplazado hasta el puesto de mando avanzado. Ha confirmado que una bombera de Castellón sufrió ayer la rotura del hueso de una pierna durante las tareas de control. Además, dos bomberos de la diputación de Teruel han resultado heridos por golpes tras el vuelco de un camión.