Seis brigadas del INFOAR del Gobierno de Aragón y dos secciones de la Unidad Militar de Emergencias han trabajado toda la noche para intentar controlar el incendio declarado ayer a primera hora de la tarde en Leciñena. Afecta a unas 2.200 hectáreas de monte bajo, zonas de pinar y terrenos agrícolas en plena Sierra de Alcubierre.
Agricultores de la comarca han estado labrando el terreno para hacer cortafuegos en el entorno de la localidad de Robres, aunque no ha existido riesgo según el ejecutivo de tener que confinar o desalojar ningún municipio.
Desde las 7:30 de la mañana de este miércoles, se incorporan medios aéreos para continuar con las tareas de estabilización. Según el Gobierno, a la evolución es favorable, aunque preocupa la intensidad con que soplará hoy el viento en la zona.
Ayer por la tarde, las altas temperaturas, la baja humedad, y el viento dificultaron el trabajo de los más de 250 efectivos del INFOAR desplegados en la zona. El consejero de Interior, Roberto Bermúdez de Castro, trasladó su preocupación al estar las llamadas descontroladas.
El incendio obligó a cortar la A-1211 entre Robres y Alcubierre y la A-129 entre Leciñena y Alcubierre.