El cruce del tranvía de Romareda tiene un alto nivel de peatones vulnerables debido al elevado número de colegios que hay en la zona y la cercanía con el Hospital Universitario Miguel Servet. La obra civil supone un cambio de perspectiva con un nuevo trazado en diagonal que obliga a dirigir la mirada hacia el lugar desde el que viene el tranvía.
Tatiana Gaudes, Consejera de Medioambiente y Movilidad, recalca que "desde el ayuntamiento se ha hecho todo lo posible para poder evitar que haya ningún tipo de siniestro y ahora lo que nos queda es que los peatones pongan también toda su conciencia e interés en el entorno para evitar ningún tipo de percance". Además afirma que el Ayuntamiento de Zaragoza está intentando "poner a la disposición de la ciudad toda la innovación tecnológica que va saliendo", que incluye alarmas y señales sonoras, balizas luminosas y cámaras con inteligencia artificial en las zonas de la ciudad en las que "detectan algún tipo de siniestralidad".
La alcaldesa de Zaragoza, Natalia Chueca, ha recordado que "la seguridad vial es un elemento prioritario para el Gobierno de Zaragoza" y "espera y desea" que los cambios realizados, además de ser un éxito, "sirvan para que todos, tanto la Administración como peatones y conductores, estemos más atentos y sensibles a todo lo que sucede en la vía pública y seamos capaces de prevenir y evitar situaciones graves".