Zaragoza |
La Asociación Española contra el Cáncer ha puesto el foco en la humanización para conmemorar el Día Mundial contra el Cáncer. Los datos son fríos, pero detrás de cada persona que tiene cáncer hay una persona, la que padece la enfermedad y su entorno, desde familiares, amigos hasta profesionales sanitarios e investigadores que ponen ese “lado humano”. Algo que es todavía más importante cuando se aplican los cuidados paliativos.
El médico de paliativos y presidente de Cusirar (Sociedad Aragonesa de Cuidados Paliativos), Santiago Trueba, explica que “la atención paliativa no sólo aborda los síntomas físicos como el dolor físico, sino también la esfera social, la familia, la emocional o incluso la existencial, qué sentido le da el paciente a su vida, a su enfermedad, a las decisiones que ha tomado a lo largo de su trayectoria vital”, por lo que que “la medicina pasa de ser una simple atención sanitaria a ser algo más integral”, añade.
Se trata de un servicio que incluso desconocen muchos profesionales sanitarios, ya que se asociaba cuidados paliativos a los últimos momentos de la vida, a sedación y muerte. Algo que no es así, ya que, como explica el doctor Trueba, el objetivo es mejorar la calidad de vida de aquellas personas que llegan a este momento. “También es humanizar el empoderar al paciente y que sea capaz de decidir sobre sus decisiones, sobre su vida”, afirma Trueba.
Por su parte, Gema Bello, trabajadora social de la Asociación Española Contra el Cáncer en Zaragoza, explica que desde la AECC trabajan con personas con necesidades muy diferentes, “con necesidad de acompañamiento, de escucha, con necesidad de que se atienda esa historia vital y también con familiares que están cuidando y necesitan un espacio y un apoyo”.