Las fuertes tormentas acompañadas de granizo de este domingo han causado numerosos daños en distintos puntos de la Comunidad Autónoma. Por ejemplo, en el Bajo Aragón, donde cayeron unos 60 litros por metro cuadrado con bastante pedrisco, además de viento huracanado que ha provocado afecciones en tejados, granjas ganaderas o naves agrícolas en localidades como Castelserás.
Valdealgorfa es otro de los municipios más dañados y se estima que se pierda el 50% de la cosecha de la almendra, arrastrada completamente por el agua. También afecta a la oliva, que no se recolecta hasta noviembre, y por tanto no sirve la que ahora ha caído al suelo porque no está formada todavía.
La zona se mantiene hoy en alerta naranja y pide ayuda para reparar todo lo dañado. El vicepresidente de Asaja y agricultor en Valdealgorfa, Óscar Belmonte, explica que la zona es de “secano y hay muy poco asegurado porque no cubren casi nada”.
En este sentido, lo dejaba claro: “Si la Administración no echa una mano y pone máquinas para arreglar infraestructuras, es imposible dejarlo como estaba con el precio del gasoil o los costes”.