Este lunes está sirviendo para valorar los daños provocados por el granizo el pasado sábado en almendros, olivos y viñas de varias comarcas altoaragonesas. Fue la tercera granizada en apenas dos semanas con pedrisco del tamaño de un huevo y fuertes vientos que arrasaron las comarcas de Somontano, La Litera y la Hoya de Huesca. El granizo dañó cultivos de almendras y olivos además de inundar casas y romper coches y granjas. Todavía no hay una valoración global de los daños, aunque algunos municipios del Somontano como Estadilla estudian pedir la declaración de zona catastrófica.
Pilar Lleyda, alcaldesa de Estadilla, nos ha contado que llevan reunidas más de 200 incidencias entre particulares y los daños en instalaciones municipales "dato suficiente para elevarlo a estancias superiores y pedir ayuda". Ha asegurado no haber visto antes una tormenta similar. Preocupa especialmente el campo, donde muchos han perdido sus cultivos de almendras, olivos o maíz. Pero también la actividad ganadera ya que el viento arrancó literalmente las cubiertas de las granjas. Igualmente muchas instalaciones municipales se han visto gravemente afectadas como el edificio de las brigadas o las gradas del campo de fútbol.
En la comarca de la Hoya de Huesca, la oliva ha sido uno de los cultivos más afectados por esta gran tormenta de granizo con importantes daños, no sólo en la cosecha de este año al haber afectado a las aceitunas, sino también en la próxima campaña porque también el brote se ha visto dañado. Desde la ORPO, Organización Regional de Productores Olivareros, aseguran que la situación es "demoledora", a un mes de la recolección de la aceituna.