DGA y DPH impulsan anillos de prevención frente a incendios forestales en núcleos urbanos
Se destinará 1,8 millones de euros a reforzar la protección de las poblaciones situadas en zonas de mayor riesgo.
El Gobierno de Aragón y la Diputación Provincial de Huesca (DPH) impulsan anillos de prevención frente a incendios forestales en núcleos urbanos. El convenio ya publicado en el BOA contempla una inversión de 1,8 millones de euros, financiada íntegramente por el Ejecutivo autonómico, para reforzar la protección de las poblaciones situadas en zonas de mayor riesgo.
El objetivo, explicaba el presidente de la DPH, Isaac Claver, es crear perímetros defensivos que funcionen como barreras frente al avance del fuego y permitan reforzar la seguridad de las personas, las viviendas y las infraestructuras públicas. Se financiarán trabajos como la eliminación de matorrales, el aclarado de arbolado, la retirada de restos arbóreos, el desbroce y corte de arbustos y árboles o la quema controlada de restos vegetales. También se contemplan acciones de formación y sensibilización dirigidas a la ciudadanía sobre prevención y autoprotección ante el riesgo de incendios.
Los anillos se planificarán en municipios clasificados como de alto o medio riesgo y será la Comisión Mixta de Seguimiento la encargada, entre otras funciones, de determinar las prioridades en los núcleos de población que se protegerán.
El Gobierno de Aragón asumirá la elaboración de las directrices técnicas y de los proyectos o documentos necesarios para ejecutar los anillos, además de realizar su seguimiento técnico. Mientras tanto, la DPH se encargará de ejecutar las actuaciones, ya sea mediante contratación pública o recurriendo a un medio propio cuando la legislación lo permita, y prestará asistencia técnica y económica a los ayuntamientos. También colaborará con los consistorios para obtener las autorizaciones y permisos necesarios, incluidos aquellos que puedan ser precisos en terrenos particulares.
En el convenio se indica que la comunidad aragonesa cuenta con una superficie forestal que supera el 50 % de su territorio, constituyendo uno de sus principales valores ambientales, económicos y paisajísticos. "Sin embargo, esta riqueza natural se enfrenta a una reciente vulnerabilidad frente al riesgo de incendios forestales, derivada de factores estructurales como el abandono progresivo de actividades agrícolas y ganaderas, la acumulación de biomasa y la falta de discontinuidades en el paisaje, a lo que se suman factores coyunturales como los episodios de sequía prolongada, el aumento de las temperaturas medias y la mayor frecuencia de fenómenos meteorológicos extremos asociados al cambio climático".