El cáncer de pulmón es la principal causa de muerte por cáncer a nivel mundial y el 85% de los casos están relacionados con el tabaquismo. Dejar de fumar es el mejor tratamiento para prevenirlo y la detección temprana, la herramienta más eficaz para combatir la enfermedad: "lo ideal es detectar el tumor de forma precoz para poder intervenirlo quirúrgicamente", explica la jefa de cirugía torácica del Hospital Universitario Quironsalud, Nadia Muñoz.
No existe un protocolo de cribado establecido a nivel nacional para el diagnóstico temprano del cáncer de pulmón. Por eso, es importante "que pacientes fumadores, mayores de 55 años o con alguna patología pulmonar se realicen un TAC de baja dosis y a partir de ahí realizar una batería de pruebas para llegar al diagnóstico y actuar de la forma más precoz posible", señala la doctora Muñoz.
Pruebas como las PET-TC, que combina dos tipos de tomografía, la fibrobroncoscopia o la ecobroncoscopia, permiten acelerar los procesos diagnósticos. Los avances en la tecnología quirúrgica permiten, actualmente, realizar cirugías de mínima invasión con incisiones de entre 2 y 4 centímetros: "estas cirugías con pequeñas incisiones permiten que el paciente tenga menos dolor post-operatorio y una más pronta recuperación", explica la cirujana torácica.