Con las actuales carreteras, cubrir esa distancia se eleva a 90 minutos y con esta nueva conexión entre las comarcas de Sobrarbe y Ribagorza permitirá reducir ese tiempo a la mitad. El plazo de ejecución de los trabajos es 17 meses, así que la nueva carretera podría estar operativa, a finales de 2027 o inicios de 2028.
Esta pista fue construida entorno a 1950 para usos agrícolas y forestales. Tendrá una anchura de 5 metros y dos carriles de circulación. Es una de las principales reivindicaciones de ambas zonas del Pirineo. El presupuesto es de 7,5 millones de euros que aportarán el Gobierno aragonés y la Diputación de Huesca. El presidente del Ejecutivo autonómico, Jorge Azcón, destaca que contará con todas las medidas de seguridad.
Para mejorar la seguridad y el tránsito por esta nueva vía, se va a mejorar el radio de giro y la pendiente de algunas curvas. También se va a mejorar el drenaje, se asfaltará todo el recorrido y se instalarán señalización viaria y bolardos y barreras para mejorar la seguridad. Aprovechando estos trabajos también se va a instalar la fibra óptica.