El tejido tecnológico en Aragón no para de crecer. La multinacional Diamond Foundry va a invertir 1.000 millones de euros en Zaragoza para poner en marcha una fábrica de chips, un componente esencial para los semiconductores. Se estima que genere hasta 300 puestos de trabajo.
El proyecto se suma a los ya anunciados que ascienden a 80.000 millones de euros de inversión y que se concentran, principalmente, en los centros de datos. Un escenario que no está exento de retos, ya que se debe afrontar, entre otros, la necesidad de mano de obra.
Desde el Clúster de Empresas TIC, Electrónica y Telecomunicaciones de Aragón, TECNARA, valoran positivamente este escenario tecnológico en expansión, que convertirá a nuestra comunidad en un referente.
Su presidente, Félix Gil, incide en la colaboración público-privada para que los proyectos puedan materializarse y también en especializar la formación. Más allá de la construcción, las inversiones necesitarán perfiles cualificados.
“Gente preparada tecnológicamente, en distintos ámbitos como electricidad, mantenimiento o sistemas para controlar esos centros de datos. Eso lo podemos llevar a la nueva fábrica de chips, que necesitará unos puestos muy específicos para crear y desarrollar toda la tecnología”, ha señalado.
Para conseguirlo, será fundamental la captación de talento. Gil incide en la importancia de eventos como The Wave que muestran todas las oportunidades que brinda Aragón en ese sector.