La amaxafobia afecta a uno de cada tres conductores
El miedo a conducir o a ponerse detrás de un volante es un problema que afecta a uno de cada tres conductores. Porque muchos de ellos han abandonado la conducción, pero muchos otros siguen conduciendo por necesidad, haciendo que se convierta en una de las tareas más tediosas a las que han de enfrentarse.
Zaragoza |
La amaxofobia es el miedo a conducir y puede bloquear a la persona que lo sufre física y emocionalmente. Uno de cada tres conductores tiene fobia a conducir, casi un 66% asegura que el comportamiento de otros conductores es lo que les da miedo y algo más de un 62% tiene ansiedad relacionada con ponerse detrás del volante. Son algunos de los datos que se dieron a conocer en una jornada celebrada en Mobility City de la mano de la Fundación Ibercaja y la Fundación Club Europeo de Automovilistas.
Ignacio Calvo, psicólogo especializado y autor del estudio, explica que suele ser un problema que se vive en silencio porque se quienes la padecen se sienten muy incomprendidas por este problema que tiene un gran impacto en sus vidas. “Hay personas que les afecta totalmente, tanto que han abandonado la conducción, pero sobre todo es la frustración y falta de confianza lo que les impide retomar esa práctica que para otras personas es tan libre”. Calvo asegura que se sufre en silencio porque los síntomas no son visibles, están relacionados con la ansiedad como la taquicardia, angustia, temblores, estar en tensión o sensación de mareo. Hay momentos en los que quienes padecen la amaxofobia pueden bloquearse.
En el estudio presentado en Mobility City, se plantean también una serie de conclusiones, como que, a pesar de ser un gran número de personas que padecen amaxofobia “tan sólo la mitad habían buscado ayuda para intentar superarlo, y en muchas ocasiones pasaba por medios cercanos como podría ser la ayuda de un familiar”, explica Calvo. Además, añade que hay otras alternativas como la psicoterapia ya que “es un problema de ansiedad, y tenemos que abordarlo reconociéndolo y sabiéndolo manejar, mejorando las habilidades de regulación emocional de la persona, e ir alcanzando progresivamente”. Otras alternativas planteadas es realizar clases de reciclaje en las autoescuelas para volver a coger confianza en la conducción y conocimiento más general en la población.
Las causas por las que se puede llegar a tener amaxofobia son muy variadas, no tiene que ver sólo con haber tenido una experiencia traumática con un accidente de coche, sino que sobresalen otro tipo de causas como la manera de conducir de los demás. “Circular con otros conductores puede ser algo que genere en las personas mucha inseguridad, porque no estamos hablando solo de la agresividad al volante que tienen algunos conductores y que pueden amedrentar a los demás, sino también el sentimiento de sentirse juzgados”, explica Ignacio Calvo.
Otras causas pueden ser la falta de pericia, no tanto en cuestión técnica sino también en el sentido de sentirse capaz de hacer las cosas. Y también hay personas que han sufrido sensaciones muy fuertes relacionadas con la ansiedad, como un ataque de pánico o sentimientos de que se pueden desmayar o marearse, lo que les hace anticipar el peligro.