Mariano fue hermano mayor de su cofradía, asumió distintas responsabilidades en la Junta Coordinadora y fue delegado episcopal para las Cofradías y Hermandades de Semana Santa.
Pero más allá de los cargos, quienes lo conocieron saben que Mariano defendió siempre una determinada manera de entender las cofradías. Insistió mucho en que nuestra vida no podía limitarse a preparar una procesión y salir a la calle unos cuantos días al año. Hablaba de formación, de cuidar y hacer partícipes a los jóvenes, de estar presentes en las parroquias y, especialmente, de potenciar la caridad y la obra social. Lo defendió desde sus responsabilidades y trató de vivirlo también en su propia cofradía.
Y permitidnos además un recuerdo especialmente cercano. Porque cuando Pasión en Zaragoza comenzó su andadura, allá por febrero de 2016, Mariano Gil fue nuestro primer entrevistado. Nos sentamos precisamente con él para hablar de las cofradías desde el punto de vista de la Iglesia, de formación y de participación en las parroquias. Diez temporadas después, nos toca comenzar una recordándolo y dándole las gracias por tantos años de servicio a la Semana Santa de Zaragoza. Nuestro cariño para su familia, para sus hermanos de las Siete Palabras y para todos los que compartieron camino con él. Descanse en paz.