Superada la primera jornada liguera, y especialmente por el final del mercado de fichajes, era momento de escuchar y entender lo que supone ser director deportivo en un club que descendía al fútbol no profesional y que, por tanto, exigía una limpieza total en la plantilla. Es el caso de Lalo Arantegui, que ha rondado los 50 movimientos entre salidas y entradas.
Lalo recordaba que el primer objetivo del mercado era conseguir tener una plantilla corta, de dos jugadores por puesto, de manera que la cantera no quedara eclipsada por acumulación de hombres en el primer equipo. Del dicho al hecho hay un trecho, pero se ha cumplido. Como por ejemplo con la renovación de Vadillo y su irrupción a las órdenes de Ibai Gómez.
En cuanto a las incorporaciones, Lalo reconocía estar satisfecho por el grupo humano confeccionado y porque “las opciones prioritarias están aquí”. También tuvo palabras para Saidu, que contó con opciones de que saliera. “De haber aceptado el acuerdo, nos debilitábamos. Estamos para ascender de categoría y que Saidu se quedara nos daba más opciones para pelear”.
Una de las cuestiones clave era conocer la sensación plena sobre el objetivo de la entidad y Lalo lo dejaba claro: “Hemos formado una plantilla preparada y dispuesta para pelear por el ascenso, estamos preparados y más pronto de lo que yo pensaba”, concluía.