Fuentes cercanas a la negociación aseguran a Onda Cero que la intención de Ramos es comprar sólo un 20% del accionariado, en lugar del 85% pactado. Ni 450 millones ni 280: pagarían 100 millones de euros, a repartir entre las familias Carrión, Guijarro, Castro, Alés, José María del Nido Benavente y Sevillistas Unidos 2020. Y aunque José Luis Carrión declarara que era "optimista" y que esperaba que "se pueda firmar antes del 1 de junio", el ambiente entre los accionistas no es tan positivo. De hecho, todo lo contrario. Hay un enfado importante con Sergio y René Ramos (desconocemos si Five Eleven Capital se ha desmarcado de la operación) y con la "potente familia mexicana" que va a poner el dinero. Los más importantes accionistas del Sevilla ingresarían, según esta iniciativa de los compradores, menos de la mitad de lo que habían acordado.
La nueva estrategia de Ramos es pagar 100 kilos por el 20% y luego hacer una ampliación de capital (que podría rondar los 120 millones de euros) comprando la gran mayoría de esas acciones para alcanzar más del 60% del pastel accionarial y poder dirigir el club. El exfutbolista del Sevilla acudió a la reunión del Hotel Sevilla Center con su hermano René, con el abogado Julio Senn y con otro letrado, Roberto álvarez, del despacho Cuatrecasas, especializado en materia deportiva.
El abogado de la parte vendedora, Alberto Pérez Solano, junto a los portavoces de la mayoría de grandes accionistas escucharon atónitos este cambio en las condiciones que ya estaban pactadas. Y algunos de ellos amenazaban con romper definitivamente la negociación, algo que no se descarta. Alguno de los actores implicados declararon a los compañeros de Diario de Sevilla: "El acuerdo está roto. Es una oferta imposible de aceptar". Momentos convulsos en Nervión.