Carrasco explicó que se ha "planteado 700 millones de veces" dimitir de su cargo porque "no es agradable recibir amenazas de muerte por teléfono o desde un coche aparcado" en la puerta de su casa.
"A nivel personal, esto no merece la pena, pero debo seguir dando pasos, por responsabilidad, para garantizar el futuro y la supervivencia del Sevilla. Me gustaría tener 200 millones de euros para fichajes y aspirar a la Champions, pero la obligación es generar plusvalías", ha señalado el dirigente tras la presentación como director deportivo de José Ignacio Navarro. Del Nido ha afirmado que "el capital es el que regenta a la sociedad anónima deportiva" y que él permanecerá en su puesto porque el Sevilla vive "un periodo transitorio debido al proceso de venta" durante el que "los accionistas han decidido que este consejo de administración seguirá dirigiendo el club".
El mandatario sevillista ha reconocido que "la temporada 25/26 ha sido dura", aunque resaltó el cumplimiento del "objetivo de mantener la categoría a costa de haber sufrido lo que no se debería haber sufrido", si bien recordó que se vio obligado a "vender el verano pasado a tres jugadores por 70 millones e invertir sólo 250.000 euros en fichajes".
Esta política la asume Del Nido como "necesario para regenerar económicamente al club", cuya "estructura de costes se ha aligerado en 100 millones en las dos últimas temporadas", algo que "tanto la LaLiga como los inversores que se interesan por el Sevilla consideran que es lo correcto". Así, el presidente sevillista incidió en que "la cuenta de pérdidas y ganancias se va a mejorar con respecto a las dos últimas temporadas", por lo que "la situación económica está controlado, pero hay un problema para inscribir a los jugadores" que paliaría "si se hiciera una ampliación de capital, pero esa ampliación de capital no es necesaria para la supervivencia del club".
Para el presidente del Sevilla la situación económica no es tan mala, aunque admite que hay un problema para fichar e inscribir a jugadores. "La deuda neta son 88 millones, la cuenta de pérdidas y ganancias decía que perdíamos 84 millones, se mejoró la temporada pasada hasta 54 y en esta se mejorará más, a la espera de ver si se produce alguna venta antes del 30 de junio. Lo que hay en tesorería es más que suficiente, son más de 50 millones en caja, un patrimonio neto de 104,3 millones. Se trata de una situación controlada por las medidas que se han tomado. El problema es de límite salarial, de coste en la plantilla, ahora mismo no podemos inscribir a Guridi ni a Juan Iglesias, hay que hacer desinversiones y generar plusvalías. El Sevilla FC no necesita una ampliación de capital para subsistir, pero si se hiciera ahora, sí tendríamos una plantilla más cara y más capacidad de inversión. Con lo que tenemos haremos un equipo competitivo para mantener la categoría, vamos a luchar con las armas que tenemos. Esta es la hoja de ruta que hay que seguir y que está validada LaLiga, por las entidades financieras y por los accionistas", declaró.