También hay que subrayar que el penalti de Castrín a Mbappé es, cuanto menos, dudoso. Y relatadas las cuestiones arbitrales que pudieron tener incidencia en el marcador, luego está la goleada que el equipo blanco le endosó al Sevilla. La calidad de sus jugadores es indiscutible, como indiscutible es al menos dudar de qué habría pasado si las decisiones de los trencillas hubieran sido otras.
Al Real Madrid le costó abrir la lata. El Sevilla se ordenó bien y hasta la media hora no llegó el primer gol después de mucho control y pocas opciones. Incluso Rubén Vargas, con un disparo al lateral de la red, tuvo la opción más importante. Pero fue Güler quien salió al rescate. Y fue poco después de la agresión que nadie vio. Fue una jugada rápida, bien iniciada por Bellingham con un pase largo al primer toque hacia Diomande, que buscó al turco al borde del área. Un disparo de rosca con la zurda que se abrió hacia fuera terminó en la red de la meta defendida por Odysseas. Golazo.
El tanto de Güler abrió huecos y rompió corsés. El Sevilla perdió la compostura y en el minuto 37 llegó el segundo después de una gran combinación entre Bellingham y Mbappé que culminó el francés gracias a una ruleta con la que se deshizo de Kike Salas. No falló ante Oddyseas y el 2-0 y lució en el marcador al descanso, aunque con un susto final de Agoumé que despejó Courtois sobre la bocina.
El portero belga evitó generar algo de inquietud en un público ansioso en los últimos tiempos y el paso por vestuarios no cambió casi nada. La sentencia de muerte ya estaba echada para el Sevilla, que se revolvió antes de subir definitivamente al cadalso. El Real Madrid, de salida más timorato, se libró del tanto del conjunto de Luis García por la falta de efectividad de Félix, que no acertó a rematar una llegada de Juan Iglesias hasta la línea de fondo.
Y mientras el Sevilla aspiraba a tomar aire, los hombres de Mourinho comenzaron a entonarse de nuevo con buenos movimientos de Diomande que culminaron con el 3-0 que sentenció el duelo. Suyo fue el pase en profundidad hacia Mbappé, derribado dentro del área por Castrin. El delantero francés, al estilo Panenka, transformó la pena máxima y cerró un partido que adornaron Manu Bueno y el golazo de Diomande: trallazo desde fuera del área y aplausos. Nadie se acordó de Vinícius en toda la noche, el marfileño está aprovechando sus oportunidades.
Al final, la tranquilidad reinó en la casa blanca. Por una vez en los últimos tiempos el foco no estuvo en las polémicas arbitrales, los goles imposibles en los minutos finales, las expulsiones de Vinícius o de Huijsen o cualquier otra acción desestabilizadora ajena al césped. La razón, muy simple: Güler destapó el tarro de las esencias, el fútbol y el criterio aparecieron en el Bernabéu y el Real Madrid se llevó una victoria justificada con argumentos relacionados con el verde.
-- Ficha técnica:
4.- Real Madrid: Courtois; Valverde (Militao, min. 85), Konaté, Huijsen, Cucurella; Güler (Camavinga, min. 78), Tchouaméni; Endrick (Brahim, min. 70), Bellingham (Bernardo Silva, min. 70), Diomande; y Mbappé (Espí, min. 85).
1.- Sevilla: Odysseas; Iglesias (Alfon, min. 73), Castrín, Kike Salas, Suazo; Agoumé, Fofana; Vargas (Ejuke, min. 46), Félix (Carmona, min. 73), Peque (Bueno, min. 56) y Robbie Ure (Stassin, min. 56)
Goles: 1-0, min. 29: Güler; 2-0, min. 37: Mbappé; 3-0, min. 63: Mbappé, de penalti; 3-1, min. 80: Manu Bueno; 4-1, min. 82: Diomande.
Árbitro: Mateo Busquets Ferrer (Comité Balear). Mostró cartulina amarilla a Huijsen (min. 23) y a Cucurella (min. 74) por parte del Real Madrid y a Correia (min. 23) y Juan Iglesias (min. 69) por parte del Sevilla.
Incidencias: partido correspondiente a la novena jornada de LaLiga EA Sports disputado en el estadio Santiago Bernabéu ante cerca de 70.000 espectadores.