Almeyda: "No hablo más con un árbitro; yo no puedo, otros sí"
Almeyda sigue firme en su discurso. No hizo nada para ser expulsado y pide perdón por su reacción posterior. Aunque también ha dicho que "también acepto disculpas, pero de momento sólo yo las he pedido". Considera injusto el castigo de siete partidos y se siente agraviado porque "yo no puedo protestar, otros sí". El técnico argentino ha sido contundente con Iosu Galech: "Consiguió lo que quería, sacarme del foco", declaró.
EFE | Carlos Hidalgo
Sevilla |
El entrenador del Sevilla, el argentino Matías Almeyda, simula tener una mascarilla sobre su boca durante la rueda de prensa ofrecida este viernes en la Ciudad Deportiva del club, primera comparecencia después de la sanción de siete partidos que ha recibido tras ser expulsado el pasado sábado en el estadio Ramón Sánchez-Pizjuan ante el Alavés. | EFE/Julio Muñoz
El entrenador bonaerense insistió en que su suspensión por siete jornadas que le impuso el Comité de Competición por esa expulsión y su posterior reacción ante el árbitro del encuentro, el colegiado navarro Iosu Galech Apezteguía, es "una injusticia porque nunca" debió "ser expulsado. Eso no avala la reacción que tuve y por lo que pedí disculpas. Pero jamás proferí ningún insulto. Pagaré las siete fechas de suspensión pero la sensación es de injusticia total porque todavía no sé por qué fui expulsado.
Almeyda anunció que no volverá "a hablar con un árbitro porque" el domingo se limitó a "preguntar" el motivo de su expulsión "con las manos atrás. Fui a preguntar, y con las manos atrás. Un hombre con las manos atrás es un hombre indefenso. Un apuntador es el que busca, el que empuja", refiriéndose a la actuación del colegiado durante sus protestas posteriores a la tarjeta roja. "Todo esto me causa dolor, por supuesto, pero también incrementa la pasión" que siente "por este club" y su "compromiso con la hinchada. No hablaré más con un árbitro. Yo no puedo protestar, otros sí. Así que no les hablo más. Me pondré un cubrebocas", afirmó.
Por otro lado, vaticinó que "al vestuario no le va a afectar" su ausencia del terreno de juego "porque está más unido que nunca" y esa "unión es lo que hará que el Sevilla salga de esta situación", algo que cree que "sería bueno para el fútbol español porque" no se trata de "club normal", sino que "al Sevilla se lo mira en todo el mundo y es un equipo importante para LaLiga".
En relación al rival del domingo, el Getafe, "tiene un estilo de juego trabajado. Dejan el alma en cada pelota, es un rival que merece muchísimo respeto porque tienen unas estrategias" que los convierten en "duros para cualquiera", aseveró el de Azul.