CONTENIDO OFRECIDO POR NORTH

Autoestima baja: seis señales cotidianas que a menudo pasan desapercibidas

El 41% de los adolescentes en España dice haber tenido o creer haber tenido un problema de salud mental en el último año, según el Barómetro de UNICEF España y la Universidad de Sevilla. Más de uno de cada tres no ha hablado con nadie de ello y más de la mitad no ha pedido ayuda. Entre las patologías detectadas, la baja autoestima aparece como uno de los factores internos que más perjudican esa salud mental.

Redacción

Marbella |

Autoestima baja: seis señales cotidianas que a menudo pasan desapercibidas | OCM

Las pantallas tienen gran parte de la culpa de esta incidencia. Al respecto, el Colegio Profesional de Psicología de Aragón ha alertado recientemente de que el uso de las redes sociales se asocia con más problemas de autoestima y depresión entre los jóvenes. La necesidad de mostrar una vida perfecta en redes sociales genera una presión que alimenta la inseguridad.

Sin embargo, el problema no es solo de los menores. Uno de cada tres españoles cree sufrir algún problema de salud mental, frente al 26% de hace tres años, según un informe de AXA. En la franja de 18 a 24 años, el 42% está en niveles graves o extremos de depresión, ansiedad, estrés o baja autoestima.

Pero, ¿cómo es posible detectar problemas de autoestima baja? Estos no llegan con síntomas alarmantes. Aparecen en forma de dudas pequeñas, críticas internas constantes, dificultad para decir no. Señales que pasan desapercibidas porque parecen normales. ¿Cuáles son esas señales? ¿Cómo reconocerlas en uno mismo?

Qué es la baja autoestima y cómo se manifiesta en el día a día

La autoestima es la valoración positiva o negativa que una persona hace de sí misma. Esta no se hereda ni es fija. Es una percepción que se construye a lo largo de la vida y se puede modificar. Por tanto, el abordaje de los problemas de una autoestima baja debe hacerse como un proceso que comienza con el reconocimiento.

Para ello, es importante fijarse y ver esas señales pequeñas que delatan una autoestima baja. Estas surgen en la rutina diaria, en momentos que parecen insignificantes. Una crítica que duele más de lo normal. Una decisión que cuesta tomar. Una comparación que deja un sabor amargo. Reconocerlas es el primer paso para trabajarlas a través de una terapia online para la autoestima.

Cinco señales de baja autoestima en la vida cotidiana

La autocrítica constante

La autocrítica constante abre la lista. El diálogo interno negativo es una de las señales más relevantes a tener en cuenta, ya que una persona con baja autoestima se critica constantemente. Comete un error pequeño y la mente amplifica el fallo. Dice algo en una reunión y pasa horas repitiéndolo, buscando qué estuvo mal. Esa voz interna crítica es implacable. No deja descansar. Genera ansiedad porque el juicio nunca termina. La autocrítica ocasional es normal. La autocrítica constante es agotadora.

Dificultad para poner límites

Decir que no cuesta. Especialmente cuando la autoestima es baja. Con una baja autoestima, la persona asume tareas que no quiere, acepta planes que la aburren, tolera comportamientos que la incomodan. Cree que si dice no, va a degradar al resto de la gente. Que perderá la amistad o el respeto. Así que cede. Una y otra vez. El resultado es resentimiento, agotamiento y una sensación de falta de control sobre la propia vida.

Comparación permanente con los demás

Las redes sociales amplifican este problema. La comparación con otras personas que muestran en sus perfiles una vida perfecta es venenosa. Siempre hay alguien que parece tener más, ser más, lograr más. La baja autoestima convierte esa comparación en una condena.

Miedo a equivocarse e inseguridad al decidir

Las personas con baja autoestima dudan de sus decisiones. Piden validación constante. Temen cometer errores porque interpretan el error como un reflejo de su valor personal. Esa inseguridad paraliza, impide actuar, emprender o arriesgarse. Así, la vida se convierte en una serie de decisiones que se postergan.

Sensibilidad al rechazo

Una crítica constructiva se vive como un ataque personal. Un “no” a una propuesta se interpreta como un rechazo total. La sensibilidad al rechazo es desproporcionada porque la autoestima baja convierte cualquier feedback en una amenaza. El resultado es aislamiento defensivo. La persona se aleja para no ser herida.

De dónde vienen estas creencias y cuándo conviene mirar al pasado

Algunas creencias negativas se asocian con experiencias dolorosas del pasado. Un rechazo, un fracaso, una crítica hiriente. Esos momentos dejan huella, mientras que la mente los procesa y construye narrativas del tipo: "No soy suficiente", "No merezco", "Siempre fracaso".

Para abordar esta situación, una de las vías de trabajo es repensar esos recuerdos. Aquí, el EMDR es una técnica que trabaja con recuerdos difíciles o traumáticos, utilizando fases de procesamiento y estimulación bilateral, ayudando a procesar experiencias que han dañado la autoestima.

Las señales de baja autoestima son pequeñas y repetidas a lo largo del tiempo. Autocrítica, dificultad para poner límites, comparación, miedo a fallar, sensibilidad al rechazo y culpa son las señales más evidentes.

Ante ellas, pedir ayuda es el paso más adecuado, pero también el más difícil. De ahí la importancia de reconocer que la baja autoestima es una patología que se puede trabajar. Hablar con alguien, buscar apoyo profesional, asistir a terapia para tratar la baja autoestima son decisiones que van a ayudar a cuestionar esos pensamientos críticos y eliminarlos.