El centro de Marbella es una zona transitada tanto por turistas como vecinos debido a la multitud de comercios y restaurantes que se pueden encontrar. Por esta razón muchas de sus calles se encuentran protegidas por diferentes dispositivos con el fin de garantizar la seguridad ciudadana.
La avenida Miguel Cano, caracterizada sobre todo por las diferentes terrazas, era una de las localizaciones que no contaba con un medidas materiales para evitar sucesos como el ocurrido el pasado 19 de julio. Por esta razón, se está desarrollando un plan de protección para calles complejas que puedan correr este tipo de riesgos.
Se dispondrán bolardos y macetas para evitar el acceso de vehículos a zonas transitadas por peatones. Diego López recuerda que la seguridad tiene que ser compatible con la ejecución de otras actividades como la carga y descarga o las terrazas que se sitúan en esta zona. Por esta razón, las medidas tomadas, y las que se puedan desarrollar en un futuro, se tomarán siempre conociendo la opinión de los implicados.
En estos momentos ya ha comenzado la instalación de bolardos y macetas que dará por finalizada la próxima semana. El concejal recuerda que no hay que centrarse en el tema, ya que ha sido un hecho aislado. Sin embargo, su equipo centrará todos sus esfuerzos para que las calles de Marbella sean seguras y no haya que hacer de ella una ciudad blindada.