La investigación, llevada a cabo por agentes de la Comisaría de Distrito Oeste, se inició a raíz de la recepción de varias denuncias por parte de los responsables de varios establecimientos, incluidas cuatro farmacias y una panadería. Los perjudicados informaban cómo un ladrón aprovechó la ausencia de clientes y horarios de poca visibilidad para acceder al interior de los establecimientos y, ocultando su rostro con pasamontañas y cubriendo sus manos con calcetines, intimidó a los empleados con la exhibición de un cuchillo de grandes dimensiones -tipo jamonero-, apoderándose de la recaudación de las cajas registradoras.
Los investigadores se centraron en recabar datos de las diligencias de toma de declaración a las víctimas y de las imágenes de las diferentes cámaras de videovigilancia en la zona. Así, tras realizar un exhaustivo análisis del modus operandi y las características físicas del autor, llegaron a la conclusión que se trataba de un mismo autor y que este podría residir en un entorno próximo.
Una vez instruido el correspondiente atestado policial, el investigado fue puesto a disposición de la autoridad judicial competente, que decretó su ingreso en prisión provisional en relación con los hechos delictivos.